generated by sloganizer.net

.-.-- ...-- ..- --- ...- ...- ..- ...-.+...*..-*.-.-.... ¬¬

lunes, septiembre 18, 2006

kyKker´s back!!!!

Hoy cai por las escaleras de la escuela, y recordé: "Tengo un blog". Cierto, fue la forma mas pueril y estólida de rememorar aquellas usanzas del púber de bachiller. Pero ¿hay mejor manera de caer en cuenta que literalmente caer?

Ha transcurrido mucho tiempo y, mientras tanto, acaecieron un sinfin de vicisitudes que no valdrian el tiempo invertido en éste espacio para describirlas. Quizá lo mas relevante es que estudio economía y que detesto el béisbol: mas si el bate es de chocolate.

Bienvenido seas ausente leedor, que éste 'blog' es mi dominio... "Un caballo, un caballo; mi reino por un caballo".

Concluyendo: sea ésta la conversación que los ancestros tenían con la almohada.

1 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

http://www.mexicodesconocido.com.mx/espanol/cultura_y_sociedad/personajes/detalle.cfm?idcat=3&idsec=20

&idsub=0&idpag=2720

Pocos saben que Juan Rulfo conoció bien la Sierra Juárez de Oaxaca (una carta con su firma se produjo

en la publicación de una monografía histórico-geográfica sobre la misma), donde se localiza el pueblo

de San Juan Luvina, nombre que se ha hecho célebre justamente por el cuento de Rulfo.

En cuanto a Comala, lo anterior explica también la elección que hizo el autor del nombre de este lugar

de Colima para bautizar el pueblo desolado de su novela. Originalmente pensó en llamarlo como el

pueblo jalisciense de Tuxcacuesco, y algo se ha escrito sobre el tino de Rulfo al seleccionar los

nombres tanto de sus personajes como de los sitios en que transcurren sus historias. Hay aquí un uso

literario de la toponimia, por Rulfo, sobrepuesto a su conocimiento de la historia y la geografía

mexicana. El Luvina real, de Oaxaca, en una sierra con encinos y coníferas, de clima frío y lluvioso,

tiene poco que ver con el Luvina de Rulfo, pero el nombre de aquél era el mejor para el pueblo que

creó en la literatura. El Comala real, de clima templado, de agradable y viva fisonomía, con casas

encaladas y umbrosas huertas cafetaleras, tampoco tiene mucho que ver con el Comala de Pedro Páramo,

ubicado, a la manera de un comal, “sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno”, como

dice Abundio Martínez al anunciar la proximidad del pueblo a Juan Preciado, en las páginas iniciales

de la novela. Aunque en la misma aparece también, en el recuerdo de Dolores Preciado, un Comala

idílico, en cuyas cercanías había “la vista muy hermosa de una llanura verde, algo amarilla por el

maíz maduro. Desde ese lugar se ve Comala, blanqueando la tierra, iluminándola durante la noche”.

jueves, septiembre 28, 2006 11:10:00 a.m.  

Publicar un comentario

<< Home

<--FIN-->
generated by sloganizer.net